La frase “navegar las emociones”, quizás me hubiese resultado bastante confusa hasta hace algunos años.  Resulta que no solamente se nos socializa para juzgar y evitar las emociones desagradables a toda costa, sino que también estamos conscientemente entrenados desde la infancia para “controlar las emociones”, a pesar de la evidencia respaldada por la neurociencia indicando que, suprimir las emociones tiene un alto costo en el cuerpo y la salud … Afortunadamente, EQ puede ayudarnos a ser más conscientes de los patrones que desarrollamos y con suerte te ayudarán a “ver” cual es la manera particular con la que respondes a ciertas emociones desafiantes.

 
 

Este hecho representó una suerte de descubrimiento increíble para mi y podría afirmar que es la experiencia más intensa que he tenido desde que comencé a utilizar el modelo de Six Seconds. Fue así como me di cuenta que emociones como la decepción y la tristeza habían sido una especie de fuerzas debilitantes en mi energía y motivación durante muchos años. Había estado luchando en vano, pues estaba empleando las “herramientas” equivocadas. De hecho, sin saber como transitar a través de mis estados emocionales de una manera más saludable, muchas veces me encontraba aplicando lo que se llama “el castigo silencioso”. Primero dirigido hacia quien hubiese cometido “la ofensa” y luego hacia mi misma. Luego, solía retraerme emocionalmente y por lo regular ocultaba mi malestar tras una sonrisa. No es difícil imaginar la clase de sufrimientos que originaban esta clase de conductas tan poco apropiadas para la situaciones a las que me enfrentaba. Sin embargo, a pesar de lo incómoda, herida y reactiva que me sentía, caer una y otra vez en el mismo patrón de reacción era cosa de todos los días. Era simplemente lo más sencillo en ese momento; evitar llevar mi barco hacia aguas demasiado profundas para evitarme futuras decepciones, pero también significaba lamentablemente perder la valiosa oportunidad de experimentar la inmensa alegría de conectarme a los demás.

 
 

Mis primeros años practicando como fluir con las emociones me llevaron a aprender acerca de la resilencia y el optimismo, lo que me permitió tener cierto poder sobre las reacciones de mi cuerpo y de mi mente, lo cual de por si disminuyo muchísimo mucho de mi estrés emocional. Pero esto de la resilencia puede ser también engañoso, si uno no sabe como navegar sus emociones. Generalmente las personas llegan a sentirse tan confiadas acerca de su capacidad para remontar obstáculos, que muchas veces pueden llegar a olvidar que caer y levantarse una y otra vez, ¡no se trata de algo que se practique por deporte! En vez de eso, es importante darse cuenta de que lo que necesitamos es aprender a no seguir incrementando nuestra desconexión. ¿Por qué? Simplemente debido a que la resilencia también supone que aprendemos de nuestros errores y que estamos haciendo un esfuerzo significativo para averiguar que pudimos hacer mejor en aquella situación en la cual no fueron bien las cosas. Por lo tanto, aunque las técnicas de resilencia ( respirar en conciencia, activar un cambio/giro emocional y ejercicios con la mente o “mindset”) son una manera fantástica de ayudarnos a recuperarnos de las emociones intensas, estas no funcionan si no las empleamos en conjunto con otras estrategias, igualmente importantes.

Por esta razón en necesario tener el coraje de buscar y crear conexiones significativas y con un propósito. Tuve la buena fortuna de ser testigo de esto, pues pude presenciar esta valentía de parte los participantes de la certificación EQPC, a quienes que conocí durante mi corto viaje con Six Seconds – y por ello me siento inmensamente agradecida. No existen muchas situaciones en la vida diaria, que te permitan expandir tu propia auto conciencia como ser testigo de cómo una idea o un concepto toman vida por medio de las acciones de personas que te permiten echar un vistazo al interior de sus corazones.

 
 

De modo que si has llegado hasta aquí, me da mucho gusto decirte de que esta historia tiene un final feliz después de todo. Me encantaría ofrecer unas sugerencias a los lectores que pudieran estar experimentando alguna dificultad lidiando con sus emociones o para usarlas de manera efectiva para aumentar la conexión con las personas a su alrededor. El darme cuenta que “navegar emociones” no se trata de “ejercer control”, pero que en cambio representaba el MURO que me apartaba del mundo fue un descubrimiento enorme para mi, por ello te propongo algunas actividades o ideas que puedes incorporar diariamente a tu rutina para mejorar en esto de navegar las emociones – Es importante ser paciente, no se trata de magia pero te puedo asegurar que se siente como mágico una vez que lo aprendes…

Auto valídate :  Valida tus emociones sin miedo Acepta lo que ES. La manera como te puedas sentir en un determinado momento, no define tu identidad en su totalidad.

Busca la fuente: Tus emociones llegan a ti como una fuente de información. ¿Se trata de carencia, angustia o miedo? Sintonízate con el mensaje, sin juzgarte y sin auto flagelarte.

Determina un tiempo adecuado para procesar: Cada persona posee diferentes tiempos de reacción, lo que quiere decir que cada uno se inclina por un cierto estilo para reaccionar. ¿Eres naturalmente impulsivo o prefieres pensar las cosas con más tiempo? Si eres alguien que prefiere pensar detenidamente, fíjate un lapso de tiempo, poniendo un comienzo y un fin a ese periodo – de esta manera evitarás darle vueltas a lo mismo más allá de lo necesario. Por el contrario, si te pasa que muchas veces te arrepientes después de actuar, usa una estrategia como contar hasta 10 (o la pausa de Seis Segundos) para demorar tu reacción y ser capaz de “responder” en vez de reaccionar.

Alerta de drama: ¿Escalas fácilmente en situaciones difíciles? Piensa del 1-5, ¿en dónde está situada tu línea de base en lo que se refiere al drama? Si puedes reconocer que estas en un 5 la mayoría de las veces, aprender algunas técnicas como respiración consciente, mindfulness o meditación con movimiento,  te ayudarán a reducir la intensidad de tus emociones y a des-escalar situaciones.

Trázate una intención: ¿Qué te gustaría lograr? ¿Cómo te gustaría transformar/ aliviar/ erradicar este sentimiento? Las palabras tienen poder; de modo que aunque las palabras equivocadas te pueden ayudar a “ganar” en una confrontación, también pueden incrementar tu sensación de desconexión. ¿Es este el resultado que deseas lograr?

Hónrate y practica la valentía: No existe nadie mejor que tú que sienta o sepa más de lo que sientes que tu mismo. En ocasiones, puede ser que no lo puedas expresar claramente, pero esto no lo hace menos real. Si practicas reducir la intensidad de tu expresión emocional, esto te ayudará a explicar tu verdad las palabras más apropiadas para el caso.

Busca solucionar con claridad: Una vez que te animaste a ponerle tiempo y energía a navegar tus emociones, ponte como meta expresarte con valentía si es que necesitas comunicarte con alguien y no te quedes con una resolución a medias. Recuerda, ¿Qué es lo que intento lograr?

Fiorella Velarde MS, M.Ed – Senior Consultant, LAC,y Editora of esp.6seconds.org – Fiorella es educadora, psicologa y entrenadora; ademas de una entusiasta de los grandes beneficios de implementar la Inteligencia Emocional en Hispanoamérica y en el mundo entero.

 
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