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¿No duermes bien? ¿Te encuentras pensando en cada decisión? ¿Le  preocupa tanto decir algo incorrecto, que se quedas en silencio? ¿No se puede relajar? ¿Está constantemente revisando el teléfono? ¿Nunca se siente seguro de haber tomado la mejor elección?

Hola Ansiedad

Usando EQ para Navegar la Ansiedad 

Hagamos un recorrido por el choque, agotamiento, y turbulencia que representa la ansiedad y el papel que desempeña en nuestras vidas. Para muchos de nosotros, la ansiedad siempre ha estado con nosotros, como una sombra que nos asusta y pone obstáculos  en nuestro camino en la vida. La ansiedad está en aumento, pues ya afecta a millones de personas de manera brutal, incluidos  aquellas personas con trastornos clínicos de ansiedad y las enfermedades mentales relacionadas. Lamentablemente, las investigaciones muestran que quienes corren más peligro son los adolescentes y adultos jóvenes que experimentan niveles históricos de ansiedad (este nuevo estudio de la Asociación Americana de Psicología encontró que los más afectados tienen entre 18 y 26 años de edad).

¿Qué podemos hacer? Dado el alcance de este desafío, uno de los pasos es aprender más sobre la Inteligencia Emocional para que podamos fortalecer las habilidades y conseguir ubicar a la ansiedad en un segundo plano.

Este trimestre, Six Seconds está probando algo nuevo, y se está aproximando de manera personal a los sentimientos “negativos”. Sabemos que no hay emociones buenas o malas; sólo son datos. Los sentimientos son mensajes que pueden ayudarnos, si usamos EQ. Sin embargo, los humanos tienden a alejarse de los sentimientos que les son incómodos. Así que este trimestre estamos saltando en el frío océano de la ansiedad.

A lo largo de los artículos de este trimestre, nuestros EQ Cafés gratuitos (organizados por los líderes de la red de voluntarios de Six Seconds en todo el mundo), seminarios web y otros eventos, aprenderá mucho más sobre la ansiedad en los próximos tres meses.

Vamos a empezar punto por punto, usando el Modelo EQ de Six Seconds como marco para aminorar la ansiedad usando EQ

PASO UNO

Conoce cuál es ese sentimiento de ansiedad. Asígnale un nombre

Identificar su ansiedad, reconocerla y darle una evaluación objetiva ayuda en gran medida a disminuir la ansiedad. Hay un aspecto fisiológico de la ansiedad (y de toda emoción); a veces es más fácil notar las señales físicas, como un incómodo dolor de barriga o un dolor persistente en el cuello.

La investigación nos dice:
La ansiedad consume la atención de nuestro cerebro y cuerpo. Cuando nuestro sistema de respuesta al estrés se activa, muchos otros procesos en el cuerpo y la mente se apagan. Corporalmente, nuestra inmunidad a largo plazo, los sistemas reproductivos y digestivos se apagan. Mentalmente, nuestro pensamiento de “orden superior”, que es nuestra capacidad de empatizar y analizar, también deja de funcionar.

Para algunas personas, la ansiedad es parte del perfeccionismo, donde nada es lo suficientemente bueno como para llevar a la inacción o al pensamiento destructivo. Aquí puede explorar la practica de auto compasión para aliviar esos hábitos que no te ayudan y por el contrario, empeoran la ansiedad. 

¿Te suena familiar este ciclo de respuesta al estrés? ¿Puedes decir cuándo te siente demasiado estresado o ansioso? Intenta reconocer las señales de tu ciclo de estrés realizando  un seguimiento con el calendario de tu móvil para marcar la frecuencia en que te sucede. ¡Vamos a investigar un poco! ¿Cuándo tienden a suceder estos ciclos? ¿Al final del día mientras preparas la cena? ¿Los viernes por la noche cuando se acaba la semana? ¿Quién es un personaje repetido en tus episodios de estrés?

 

Prueba esto:


Aprende las características con que se presenta tu ansiedad, así podrás crear un plan de acción

 

 

 

PASO DOS

Navegar tus emociones a pesar de tu ansiedad

¿Cuál es el factor que guía tu ansiedad? ¿Replegarte? ¿Protegerte? ¿Atacar? Todos hemos aprendido respuestas cuando nos sentimos llegando al límite. Tomarse un momento para ver qué hay detrás de nuestra respuesta automática nos puede dar una idea … y recuerda que tienes MÁS opciones: ¿Qué no has intentado todavía?

La investigación nos dice:
La ansiedad hace que volvamos a caer en nuestros viejos patrones. Cuando estamos bajo estrés, el cerebro nos empuja a buscar  seguridad. Hacemos lo que hemos hecho antes. Entonces este impulso para seguir viejos patrones con los que el cerebro se adapta al estrés, termina llevándonos por ejemplo, a tener menos colaboración e innovación en el lugar de trabajo.

Cuando te veas atrapado en un ciclo de ansiedad, tómate un espacio  para crear opciones para ti mismo. ¿Cuáles son las posibles respuestas a un pedido de último momento de tu jefe, una batería muerta del automóvil, o una llamada del maestro de tu hijo? Este paso de realizar un inventario y tomar una decisión es la forma en cómo ejercitamos nuestra EQ. Estamos respondiendo en lugar de reaccionar.

 

Prueba esto:

Busca alternativas a tu habitual respuesta al estrés.  

 

 

 

PASO TRES

No estás solo, busca apoyo en los demás

Uno de los efectos más problemáticos de la ansiedad  es que parece abrir una brecha entre nosotros y el mundo exterior. Pero, la conexión es la kryptonita de la ansiedad. Demos un giro a la ansiedad y aprendamos a apoyarnos en los demás.

La investigación nos dice:
La confianza, la empatía y la creatividad tienen una relación inversa con la ansiedad. Cuando sentimos estrés, estamos biológicamente programados para ser menos creativos, menos compasivos, menos visionarios. La hormona cortisol relacionada con el estrés bloquea literalmente la liberación de oxitocina, el químico de confianza.

Planea con anticipación con una lista de ideas para respuestas alternativas (pasear, escuchar música, preparar una comida deliciosa, llamar a un amigo, ayudar a su abuela) para encontrar alternativas  ante las oleadas de ansiedad. Cuando nos relacionamos con los demás, estamos formando parte de algo más grande que nosotros.  Esto nos puede sacar del ciclo de respuesta al estrés y crear nuevos hábitos. Recuerda que al realizar cualquier actividad nueva,  al comienzo se sentirá desafiante , así que pruébalo y no abandones la primera vez.

 

Prueba esto:

Busca conectarte con alguien para desarmar tu ansiedad.

 

 

 

¿Qué harías

si no tuvieras miedo?

El estrés está en aumento en todo el mundo. Según una investigación del Journal of Applied Psychology, el estrés ha aumentado entre un 20 y un 25% en los últimos 30 años. Casi 1 de cada 4 estadounidenses sufre de un trastorno de ansiedad. En América Latina, la situación de estrés se complica por la falta se seguridad, bajos recursos económicos y el estigma social con el que aún se ve este tipo de sintomatología.

Todos nosotros nos vemos afectados, al menos a veces, por una sensación de incertidumbre y estrés en nuestras vidas. La ansiedad es un sentimiento que puede ayudarnos a prestar atención a los problemas. Pero el trastorno de ansiedad nos hace prestar demasiada atención a los problemas.

Según lo expresado por los Institutos Nacionales de la Salud de EE. UU.: “La ansiedad ocasional es una parte esperada de la vida. Es posible que se sienta ansioso cuando se enfrente a un problema en el trabajo, antes de realizar una prueba o antes de tomar una decisión importante. Pero los trastornos de ansiedad implican más que la preocupación temporal o el miedo. Para una persona con un trastorno de ansiedad, la ansiedad no desaparece y puede empeorar con el tiempo. Los síntomas pueden interferir con las actividades diarias como el desempeño laboral, el trabajo escolar y las relaciones “.

Por favor, queremos decirte que puedes obtener ayuda. Si crees que podrías tener un trastorno de ansiedad, solicita asistencia médica. La medicación no solucionará los desafíos, pero ayuda a la mayoría de las personas. Luego, además de tratamiento médico, existen terapias y prácticas complementarias, como EQ puede ayudarlo a desarrollar hábitos que te protejan de la ansiedad.

Estos serán tres meses poderosos de ideas de investigación y estrategias prácticas para la ansiedad. Espero que nos acompañes en persona y en línea.

Imaginemos por un segundo “¿Qué harías si no tuvieras miedo?” Y dejemos que esa pregunta guíe nuestros momentos de reflexión mientras exploramos aquellas dimensiones de ansiedad que nos frenan.